La literatura en Bolivia
Resumen
Pienso en un cochabambino sin caudales, pobre en latines y rico en metáforas,
que escribió con pluma de ganso en una fría habitación potosina de principios del siglo XVIII. Lo veo mezclando guerras civiles con inverosímiles milagros, sucesos históricos con deslumbrantes sirenas, mujeres de ensueño con aparecidos de ultratumba. Nadie le pidió que lo hiciera. No era letrado ni docto ni cortesano. Todavía no sabemos con certeza si se llamó Bartolomé Arzáns de Orsúa y Vela o Nicolás Martínez; lo único que consta es que a principios del siglo XVIII patentó lo que en la época del boom de la literatura latinoamericana se denominó “realismo maravilloso”. Pienso en un joven guerrillero, pleno monte y camisa destrozada, que se reclinó a orillas del río Mapiri: canana mojada, nube de mosquitos, letra temblorosa.